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Tzompantli – El muro de cráneos

date: September 23, 2025

El Tzompantli es una ofrenda de sangre y muerte pa’ los dioses. Un muro que esconde una mentira, o quizás, una tradición. Depende del punto de vista que te quieras poner.

Profundizando en el tema, te darás cuenta de la realidad del mexica.

¿Un secuestrador a nombre de un dios?, o simplemente, ¿un amante de la violencia, miedo y sangre para el cultivo?

El objetivo principal del Tzompantli es traer el bienestar al pueblo a través de los famosos sacrificios, obteniendo lluvias para el cultivo, comida, etc. Pero también uno de sus principales objetivos, el más importante, o el principal  mejor dicho… Intimidar al enemigo con los cráneos de los rivales.

La otra cara del muro de cráneos.

Los “jefes mexicas” viajaban a los pueblos cercanos en busca de los próximos representantes de los dioses, también llamados Ixiptla, con el objetivo de representar con sus vidas a los dioses, algo perturbador pero muy común en aquella época.

Una vez en el pueblo simplemente seleccionaban al siguiente Ixiptla.

¿Como eran seleccionados los representantes de los dioses? No lo sabemos, pero te lo dejo a tú Cryterio, piénsalo un poco.

Un pueblo fuerte, violento y con demasiado poder, llega al pueblo más débil con el objetivo de encontrar al niño, mujer, hombre o anciano que, por nombre de los dioses, serán los representantes del siguiente sacrificio para tener cultivos.

Todo un tema sobre el mexica. Pero claro, esto es cultura… y lo más rico e impactante de México. Un muro de cráneos.

Una advertencia para el enemigo.

No solamente era para traer riquezas al pueblo. Era para advertir al enemigo.

Hay Tzompantlis con cabezas de los españoles unidos con varas en la sienes, algunos cráneos después de haberles quitado toda la carne y otras dejando todo: piel, cabello y ojos. Eran unidos al muro de cráneos.

Todo esto mezclado con el olor a hierro, unidos por el mezquite, como un mensaje de advertencia, de poder y terror.

En la actualidad.

Desde tiempos remotos tenemos esa costumbre de advertir a nuestros enemigos con la cabeza ¿Qué irónico no lo crees? pero tristemente real.